MARÍA BENITO PÍRIZ /// ENTREVISTA

abril 17, 2018 at 4:44 pm

CENTRO CULTURAL DE NOÁIN: “Sprechgesang” es la exposición que presentas en el Centro Cultural de Noáin que se compone de piezas negras, de suelo y pared acompañadas por piezas de vídeo y sonido. Las piezas de vídeo forman parte del proceso de laboratorio de transformar la poesía y el audio es un conjunto de poemas recitados con autotune. ¿Cómo surge este proyecto?

María Benito: Venía de un proyecto en el que escribí mucho y por inercia seguí escribiendo durante una temporada, y poco a poco empecé a investigar pero sin la sensación de estar trabajando. Siempre había gastado horas y horas viendo videos de freestyle, de recitales de poesía, de monólogos, entrevistas de artistas y cómicos que me gustaban. Y simplemente se fue creando un terreno en el que trabajar. Y como había pasado tanto tiempo escribiendo, me empezaron a dar ganas de volver a la escultura y poco a poco cada cosa empezó a tener su espacio. Escribía mientras escuchaba Camarón, al mismo tiempo que hacía escultura mientras escuchaba el nuevo disco de Kase O y por las noches me veía todos los programas de Ilustres ignorantes. Al final, sin darme cuenta junté todo lo que me gustaba y me lo empecé a pasar bien.

CCN: ¿Qué relación existe entre las diversas piezas?

María: Bueno, está claro que a simple vista el color negro las reúne a todas de forma rápida, por eso las llamo <mis piezas negras>. Pero aparte de eso, detrás de todas las piezas siempre hay un verso, un comentario, un twitt, una conversación… Los vídeos y el audio ayudan a entender que todas las piezas tienen que ver con la poesía.

CCN: ¿Cómo creas las piezas de suelo a partir de un texto poético?

María: Cuando trabajo con mis propios textos los oralizo y juego a partir de ahí. Trabajo con los ritmos, las pausas, los tonos, y eso enseguida se vuelven alturas, formas, texturas… Si me da por recitar un texto a gritos la pieza se vuelve grande, tosca, valiente. Si me da por susurrar, va a ser una pieza más íntima, pequeña, sensible, cobarde… No tengo una fórmula tampoco, a veces es más cómo me siento al recitarlos, o al escribirlos.

Cuando trabajo con textos de otros respeto sus ritmos y trabajo desde ahí. Por ejemplo, es tan importante la forma de escribir de Oscar García Sierra como su forma de recitar.

CCN: ¿En qué momento y por qué tomo más importancia la escritura en tu obra?

María: He escrito desde siempre y muchas veces he metido texto en mis piezas, a veces torpemente, pero a partir del trabajo de fin de máster que se titulaba “Conversaciones con varias máquinas de escribir” que era un librito con un recopilatorio de textos, me di cuenta de que no podía trabajar sin escribir. Y poco a poco encontré un equilibrio. El texto no podía suplir las carencias de una escultura ni al contrario, la escultura las carencias del texto.

Pero sobre todo empecé a trabajar más con la escritura porque cuando tenía un día tonto y no me apetecía salir de la cama, podía escribir tumbada y sentir que seguía trabajando.

CCN: El título de tu obra es un término musical que se emplea para referirse a una técnica vocal que se encuentra entre cantar y hablar. ¿Qué confluencias y límites encuentras entre escribir, hablar, cantar, recitar…?

María: Me interesa la musicalidad de la palabra, una canción cantada a capela, un rapero que tira sus líneas sin base o escuchar a alguien hablar con acento o cómo hablamos en una discusión calentita o en un susurro o cómo hablamos mientras lloramos. Me gusta cuando se juntan dos cosas y pasa algo. Me gusta cuando yo escribo algo y le pongo un tono en mi cabeza y otro lo lee y le pone otro tono. Me interesa encontrar una nueva manera de recitar que no sea la que hemos escuchado todos, con las mismas pausas, los mismos silencios, el mismo tono romántico. Busco los límites de las cosas para encontrar algo por la mitad que sea nuevo e interesante. Pero las palabras que me gustan están bien en cualquier límite.

CCN: Entre las diferentes técnicas y herramientas, que usas en tu obra ¿Cuál es la que más te interesa?

 María: No sabría decantarme, cada disciplina me ayuda a despegarme de otra disciplina. Es un alivio escribir cuando empiezo a cogerle asco a la escultura, o usar el audio sabiendo que es una herramienta que todavía no manejo o que es nueva para mí. O el video que puedo usar para trabajar algún concepto de forma rápida. Así no me bloqueo tanto.

CCN: ¿Cuáles son tus próximos proyectos y metas en tu carrera artística?

 María: No se si tengo de eso. Quiero seguir sacándole partido a mi cabeza, hacer cosas y exponer de vez en cuando para que la gente vea que hago cosas. Quiero poder permitirme un local para trabajar y tener tiempo para trabajar… Sí que es verdad que me encantaría probarme recitando en diferentes espacios, por eso agradezco muchísimo poder recitar el día 26 en vuestra biblioteca porque podré alimentar esa parte de rapera que hay en mí, aunque me vaya a morir de la vergüenza. Me gustaría ir por ahí recitando.