FERMÍN DÍEZ DE ULZURRUN /// ENTREVISTA

enero 10, 2018 at 7:53 pm

CENTRO CULTURAL DE NOÁIN: “Teoría de las catástrofes” es la exposición que presentas en el Centro Cultural de Noáin que se compone de un texto del filósofo Adorno escrito con spray sobre cartulinas en la pared de la sala, un dibujo a lápiz de un recién nacido y una escultura de piezas de piedra “Maslow exercises”. ¿Qué relación “catastrófica” existe entre las diversas piezas?

Fermín: La pieza principal de la exposición es De adorno que es la cita extraída de su Teoría estética, se puede decir que post-procesada para proyectarla con spray sobre la pared de la sala. Inicialmente la pintada se realizaría sobre la propia pared, pero en el replanteo de la exposición se me ocurre dar un giro adicional a las múltiples lecturas (todas válidas) que podemos dar a la pieza y decido ejecutar la pintada sobre cartulinas de manera que al acabar la exposición poder retirarlas y encuadernar las 270 cartulinas en un libro. Este libro es ininteligible a excepción de algunas palabras que el propio azar hizo que cayesen en una hoja completas, principalmente “arte, social, etc”. Palabras que se repiten en el texto y que me hacen pensar a menudo en el texto como dato, considerando estos como herramientas ideológicas de adoctrinamiento.

Las otras dos piezas que completan la exposición son trabajos anteriores que considero pertinentes para apuntalar la pieza principal y son: un dibujo a lápiz que forma parte de la serie The infinite monkey theorem y una escultura en forma de pirámide titulada Maslow exercises.

El punto de partida que aglutina los tres trabajos de la exposición es la tesis de que las pequeñas alteraciones en sistemas complejos tienen la suficiente relevancia como para ser tomados en consideración. Es decir, la posibilidad de invertir la pirámide de necesidades humanas de Maslow por ejemplo, platea el supuesto de no aceptación del orden establecido en esta representación generalista de las motivaciones humanas. También el extraer un texto de un tratado filosófico (que trata de postular una cosa en unos casos y todo lo contrario en otros) sobre las posibilidades del arte; desmontarlo y volverlo a construir en un libro nos sirve para replantear las posibilidades de transformación de sistemas complejos a través de los pequeños cambios.

Todo esto nos lleva a las escasas (al menos por el momento) posibilidades que el arte contemporáneo tiene de transformar la realidad a través de grandes cambios, activados por los artistas y/o sus obras en contraposición a unos modos de hacer más relacionados con los pequeños cambios, que quizá si estén produciendo ciertas afecciones en la realidad.

CCN: El texto seleccionado de Adorno forma parte de su obra póstuma “Teoría estética”. Al reproducirlo en la pared has convertido en obra de arte un texto que habla de arte, con una estética de grafiti asociada al vandalismo. ¿Te interesa que el espectador profundice en la filosofía de Adorno y logre comprender la pieza y el porqué de la técnica o todo esto no es necesario?

Fermín: Efectivamente en mi trabajo siempre pretendo que esté presente un aspecto didáctico que lo haga próximo de alguna manera al espectador, por eso emplear la técnica del grafiti con aspecto de pintada política, como el que podemos ver en cualquier pared de nuestros pueblos y ciudades. Al utilizar un texto filosófico sobre arte pretendo que lleve al espectador (mediante esta figura de la pintada política) a un orden subversivo que cabría esperar del arte contemporáneo.

CCN: ¿Cómo afecta tu profesión a tu obra artística? ¿Se cuela el diseño industrial en lo artístico?

Fermín: Totalmente y también diría que los modos de hacer en el arte también se cuelan en mi trabajo industrial.

CCN: ¿Cuáles son tus próximos proyectos y metas en tu carrera artística?  

Fermín: Actualmente estoy terminando una publicación sobre mi trabajo artístico de los últimos años, titulada 100 Después de Duchamp y que está monopolizando los últimos meses de trabajo por lo complejo de revisar ya 17 años de producción artística.